El invierno 2023 parece haber dejado definitivamente atrás los fantasmas de la pandemia en los centros invernales chilenos. Aunque el futuro del clima preocupa, los resultados de la temporada aportaron buenas perspectivas.
La temporada invernal de este año alejó los temores de los principales centros de esquí del país y, pese a un comienzo complicado, cerró con números positivos que permiten a algunos voceros del sector hablar del “mejor invierno desde 1998”.
Junio se presentó complicado, con un sistema frontal y fuertes lluvias que se produjeron justo antes de las vacaciones de invierno, el período de mayor actividad para los centros de esquí. Sin embargo, la mayor cantidad de nieve que aportó el fenómeno del Niño compensó la ecuación y permitió remontar la temporada.
En declaraciones a El Mercurio Ricardo Margulis, gerente general de Valle Nevado, afirmó que la temporada de este año “ha sido excelente. Este invierno es uno de los mejores desde que inauguramos en 1998 y sin duda alguna superó las expectativas que teníamos en relación a la cantidad de visitantes, como por la excelente calidad y cantidad de nieve que hemos tenido desde que abrimos en junio pasado”.
Margulis precisó que en 2023 Valle Nevado tuvo 15 días más de apertura que en 2022 (15 semanas en lugar de 13), en parte debido a la ubicación de la montaña: “Valle Nevado está en altura de 3025 metros y tiene una orientación sur que garantiza más y mejor nieve”. Si bien esta ubicación “siempre nos ha permitido tener temporadas más largas, este año esa ventaja natural ha sido muy relevante y se asemeja a temporadas como las de 2006, 2009, 2015 y 2019, donde operamos hasta octubre”.
También Juan Cristóbal Fuentes, gerente general de Andacor (propietario de Centro de Montaña El Colorado y Farellones), calificó la temporada como “positiva”. “Nos podríamos haber visto afectados por el clima al comienzo de la temporada, pero la verdad es que se logró repuntar muy bien, haciendo en general un balance positivo para la empresa. De todos modos, con respecto a Farellones en particular hay un punto negativo, debido a la apertura tardía y el cierre del Centro de Montaña durante casi todo agosto, que hizo perder numerosos turistas extranjeros”.
Los “fantasmas de la pandemia quedaron absolutamente atrás”, apuntó Fuentes, recordando que “hoy en día el factor clima es lo que nos tiene más en la incertidumbre durante las temporadas, pero estamos en constante trabajo estratégico, para que el clima no tenga que ser un factor tan determinante”.
En El Colorado la apertura fue del 1º de julio al 9 de octubre: 101 días consecutivos comparables con los buenos números de 2015.
Por su parte Helen Kouyoumdjian, presidenta ejecutiva de Fedetur, consideró que aún hay un retraso importante en materia de turismo receptivo, pero sí hubo una buena temporada para las empresas que trabajan en la temporada de nieve. “Fue un muy buen año en comparación con los registrados previo a la pandemia. En julio y agosto tuvimos una importante presencia de turistas brasileños, que tras el período de pandemia tenían un alto interés por practicar deportes de nieve y eso se tradujo en un buen flujo de turistas de ese país”.


