En el marco imponente del estado Mané Garrincha de Brasilia, ciudad que integra el Patrimonio Mundial, el país difundió la extraordinaria variedad de sus paisajes, culturas y riqueza culinaria.
Brasilia, la monumental capital concebida por Oscar Niemeyer, fue el escenario del regreso, después de 12 años, del Salón Nacional de Turismo de Brasil, que a lo largo de tres días exhibió lo mejor y más variado de los atractivos de todo el país.
El evento fue inaugurado el viernes 15 en presencia del ministro de Turismo de Brasil, Celso Sabino, el secretario general de la OMT, Zurab Pololikashvili, el presidente de Embratur, Marcelo Freixo, y otros exponentes del arco político y turístico brasileño, que subrayaron la importancia del regreso del salón para reafirmar al turismo como política de Estado.
“Es una oportunidad para que turistas nacionales e internacionales puedan planificar sus vacaciones en Brasil, con demostraciones de la comida y la presentación de los grandes atractivos turísticos”, dijo el ministro de Turismo brasileño, Celso Sabino.
Por su parte Marcelo Freixo, presidente del Embratur, destacó ante Rèport News el “gran crecimiento turístico pospandemia de Brasil, con un 40% más de vuelos internacionales y una recaudación por turismo internacional, entre enero y septiembre, de 25.000 de reales” (unos 5.000 millones de dólares).
El salón se dividió en cinco grandes áreas:
- Turismo de naturaleza, que reunió actividades como el ecoturismo y turismo de aventura.
- Sol y playa, para dar a conocer los destinos emblemáticos de la costa brasileña.
- Turismo cultural, donde se abarcaron el turismo religioso, la arqueología y el patrimonio histórico.
- Turismo rural, donde se nuclearon áreas como artesanía y agricultura.
- Tendencias del turismo, para explorar lo que se viene en el sector.
Numeroso público colmó el área de exposición del Salón Nacional de Turismo, donde se pudo asistir a espectáculos musicales, degustaciones de comidas típicas y café, y demostraciones de artesanía.
Además se puso de relieve la extraordinaria diversidad de Brasil, que más allá de las playas que convocan a turistas de norte a sur de su extensa costa, posee destinos de selva y río, montaña, desierto y ciudades.
Durante el Salón también estuvo presente el secretario general de la OMT, Zurab Pololikashvili, ya que la organización abrirá una nueva oficina regional para las Américas y el Caribe en Río de Janeiro.


