La autoridad señala que la falta de planificación y los canales de reserva informales restringen el crecimiento de los viajes domésticos. El informe detalla el comportamiento de los visitantes y plantea estrategias para estabilizar el gasto a lo largo de las diferentes temporadas festivas.
El mercado turístico nacional experimenta ciertas limitaciones debido a que, si bien la población local efectúa desplazamientos internos, la dificultad reside en elevar la regularidad de las salidas, diversificar las zonas visitadas y masificar el uso de herramientas digitales.
Las estadísticas del Viceministerio de Turismo revelan que el 45 % de los usuarios planifica sus traslados apenas siete días antes, el 67,5 % prescinde de canales formales de contratación y una proporción inferior al 2 % acude a operadoras comerciales del sector.
Dicho informe aclara que el problema no es el desinterés del público, sino las complejidades que enfrentan los habitantes para gestionar reservas y cotejar la oferta del territorio frente a las alternativas internacionales.
A este escenario se suman otras variables como el presupuesto disponible en las familias, los niveles de protección ciudadana, la disponibilidad de rutas aéreas y el desconocimiento generalizado sobre determinados municipios.
En cuanto a los puntos geográficos emergentes, el balance oficial de los periodos de descanso correspondientes a 2025 posicionó a Pichincha con 1,77 millones de movilizaciones, seguida de Santa Elena con 1,22 millones, Azuay con 737.000, Manabí con 724.000 y Guayas con 570.000.
Por otro lado, las estimaciones para 2026 sugieren variaciones en el interés de los viajeros, un fenómeno que se evidenció en las vacaciones agosteñas, fechas en las cuales las demarcaciones de Napo, Morona Santiago y Pastaza registraron repuntes significativos.
Por su parte, el saldo financiero de las primeras cinco festividades del presente ciclo mostró una contracción, acumulando 5,46 millones de asistencias y un flujo de USD 360,3 millones, en contraste con los 8,32 millones de trayectos y USD 505 millones erogados en 2025.
Las autoridades de la subsecretaría concluyen que el propósito institucional consiste en revertir esta tendencia a la baja, impulsando el dinamismo comercial interno y garantizando agendas vacacionales estables durante las cuatro estaciones.
Frente a esta coyuntura, especialistas en el área sugieren estructurar paquetes de fin de semana, diseñar rutas gastronómicas y consolidar alianzas estratégicas entre cadenas hoteleras, transportistas y emprendimientos locales.
La intención de esta iniciativa es aprovechar las festividades regionales y los entornos naturales para configurar productos de fácil adquisición que incentiven un flujo de visitantes constante y diversificado geográficamente.



