El organismo dio a conocer los indicadores de gestión de la subregión, los cuales reportan el flujo de mercancías y las condiciones de la infraestructura en los países aliados con el propósito de optimizar los planes logísticos y de inversión conjunta.
Un total de 31 terminales aéreas con categoría internacional operan en Ecuador, Bolivia, Colombia y Perú. Estos complejos gestionaron el traslado de 145.7 millones de usuarios en vuelos internos y externos durante el periodo 2024, según datos del “Catálogo regional de aeropuertos internacionales andinos 2024”, documento que estuvo a cargo de la Secretaría General de la Comunidad Andina (CAN).
Dicho informe reúne de manera inicial, bajo un esquema unificado, los reportes de ubicación, suficiencia operativa, elementos de obra civil y enlaces de navegación aérea correspondientes a los puntos de enlace de ese bloque.
En este sentido, indica que el entramado de aeronavegación en la Comunidad Andina registró un acumulado de 1.2 millones de operaciones aéreas. Esta cifra expone el flujo en los desplazamientos dentro de la zona y hacia el exterior. A la par, señaló que los recintos de transbordo funcionaron como un componente central en el modelo de distribución y el intercambio mercantil: en el transcurso de 2024 se canalizaron 1.4 millones de toneladas de mercancías y envíos postales.
El Secretario General de la Comunidad Andina, Embajador Gonzalo Gutiérrez, mencionó que el tejido de instalaciones de transporte en la demarcación resulta una base para el progreso de las naciones miembro. “Esta información permite identificar nuestras fortalezas y desafíos para avanzar con firmeza en el propósito de consolidar la iniciativa de Cielo Único Andino, la cual busca una mayor integración del espacio aéreo de los países andinos”, resaltó.
Las 31 instalaciones autorizadas para tráfico exterior en la Comunidad Andina muestran la siguiente distribución: 4 en Ecuador, 3 en Bolivia, 10 en Colombia y 14 en el Perú. Esta estructura ejerce una función de apoyo en la circulación de individuos, los negocios y el ámbito turístico, además de evidenciar el rol de la aviación para aproximar a los estados y agilizar su vinculación con el planeta.
En el territorio ecuatoriano, sus cuatro centros de aviación procesaron 9.5 millones de viajeros junto a 90.740 maniobras de vuelo. El movimiento comercial se localizó en las dos sedes de mayor relevancia: el Aeropuerto Internacional Mariscal Sucre, en Quito, encabezó las estadísticas con 5,3 millones de personas en 2024 y 53.602 despegues y aterrizajes, seguido por el Aeropuerto Internacional José Joaquín Olmedo, en Guayaquil, con 3.9 millones de clientes y 33.483 movimientos de pista.
El flujo de tránsito en Bolivia contabilizó 9,5 millones de pasajeros transportados y 82.584 ejecuciones de rampa. En esta red, el Aeropuerto Internacional Viru Viru, en Santa Cruz, se posiciona como el eje de transportación principal por volumen, con un registro de 4,1 millones de personas y 35.114 traslados de unidades de vuelo, con un potencial de gestión en el país de 34 despachos cada sesenta minutos.
El volumen de ocupación más elevado de la región se documentó en Colombia, sumando 87,3 millones de clientes de vuelo y 735.521 tránsitos mediante sus 10 recintos autorizados. La dinámica mercantil focaliza sus números en el Aeropuerto Internacional El Dorado en Bogotá, que operó 45,8 millones de viajeros y 355 340 salidas y arribos, secundado por el Aeropuerto Internacional José María Córdova en Rionegro, Antioquia, con 13,4 millones de clientes y 102.366 procesos logísticos.
Por su parte, el Perú, por medio de sus 14 accesos acondicionados para rutas transfronterizas, arrojó una suma de 39,4 millones de personas y 287.580 maniobras de unidades aéreas. Dentro de los espacios con mayor movimiento resalta la anterior infraestructura del Aeropuerto Internacional Jorge Chávez, en Lima, que agrupó 26,1 millones de pasajeros y fijó una capacidad de 35 despegues por hora. A este le sigue el Aeropuerto Internacional Alejandro Velasco Astete, en Cusco, con 4,2 millones de usuarios y un límite de 11 coordinaciones por hora.



