Entre delfines rosados, lagunas amazónicas y cascadas gigantes, Sucumbíos guarda algunos de los paisajes más sorprendentes del oriente ecuatoriano.
En el noreste de Ecuador, la provincia de Sucumbíos reúne algunos de los paisajes más sorprendentes de la Amazonía. Ríos caudalosos, reservas naturales, cascadas y selva primaria hacen parte de un territorio donde la biodiversidad convive con comunidades indígenas y experiencias de turismo de naturaleza.
Uno de los lugares más visitados es la Reserva de Producción Faunística Cuyabeno, reconocida por sus bosques inundados y por albergar una enorme variedad de especies de flora y fauna. En este ecosistema amazónico es posible observar delfines rosados, manatíes, caimanes y anacondas, además de recorrer senderos selváticos y navegar por lagunas rodeadas de vegetación. El destino también permite acercarse a pueblos indígenas como los siona, secoya, cofán, kichwa y shuar, que mantienen tradiciones ancestrales ligadas a la selva.
La aventura continúa en la Ruta de las Cascadas, un recorrido que une el sector de El Playón de San Francisco con Nueva Loja. A lo largo de cerca de 80 kilómetros, el paisaje cambia de manera constante: el páramo andino da paso al bosque de niebla amazónico mientras aparecen enormes caídas de agua y miradores naturales. Por sus contrastes geográficos, esta vía se ha convertido en uno de los trayectos preferidos para quienes disfrutan de los road trips, la fotografía y el ecoturismo.
Nueva Loja, también conocida como Lago Agrio, funciona como puerta de entrada a la Amazonía ecuatoriana. Aunque es el principal centro urbano de la provincia, la ciudad conserva amplias zonas verdes y espacios naturales dentro de su entorno. El Parque Ecológico y Recreativo La Perla resguarda más de 100 hectáreas de vegetación primaria, mientras que el Parque Turístico Nueva Loja ofrece senderos rodeados de flora y fauna amazónica.
Otro de los destinos emblemáticos de la provincia es la Reserva Biológica Limoncocha, ubicada en el corredor Sacha-Shushufindi. El área protege cerca de 18 mil hectáreas de ecosistemas amazónicos y tiene como principal atractivo la Laguna de Limoncocha, escenario ideal para el avistamiento de aves y fotografía de naturaleza. En la reserva habitan decenas de especies de mamíferos, reptiles y anfibios que convierten al lugar en uno de los puntos con mayor riqueza biológica de Ecuador.
El recorrido puede terminar en el Río Aguarico, uno de los afluentes más representativos de la Amazonía ecuatoriana. Sus más de 390 kilómetros atraviesan territorios selváticos donde se encuentran comunidades siona y secoya, alojamientos ecológicos y playas de arena natural. Navegar por sus aguas permite descubrir otra cara de Sucumbíos: una región donde el turismo se conecta directamente con la naturaleza y la vida amazónica.



