Quito acelera los estudios para extender el Metro hacia sectores clave del norte de la ciudad mientras define cómo financiar la obra.
La expansión del Metro de Quito hacia el norte de la ciudad avanza en medio de negociaciones financieras y definiciones técnicas que marcarán el futuro de la movilidad urbana en la capital ecuatoriana. El Municipio prevé que en octubre de 2026 concluyan los estudios definitivos para la extensión hasta La Ofelia, mientras el Gobierno nacional ha mostrado disposición para intervenir en el proyecto, aunque todavía no se concretan compromisos económicos.
La ampliación del sistema subterráneo se perfila como una de las obras de infraestructura urbana más relevantes para Quito en los próximos años. Además de responder al crecimiento poblacional del norte de la ciudad, el proyecto tiene implicaciones directas para la conectividad turística, la reducción de tiempos de desplazamiento y la integración de nuevos sectores al circuito económico de la capital.
Actualmente, el Metro conecta El Labrador y Quitumbe a través de 15 estaciones y permite recorrer la ciudad en aproximadamente 30 minutos. Sin embargo, el crecimiento urbano hacia el extremo norte ha presionado la necesidad de ampliar la red hacia zonas con alta densidad residencial y comercial.
La extensión hasta La Ofelia contempla más de cinco kilómetros adicionales de recorrido y cuatro nuevas estaciones: Bicentenario, Andalucía, Rosario y La Ofelia. Según el Municipio, el proyecto beneficiará a más de 500.000 habitantes de 70 barrios del norte de Quito.
En paralelo, la Alcaldía trabaja en un perfilamiento para una futura ampliación hasta Calderón, uno de los sectores con mayor expansión urbana en la capital ecuatoriana.
Uno de los pasos más importantes para el proyecto se concretó en febrero de este año, cuando la autoridad ambiental nacional entregó la licencia ambiental para la obra. Con ese aval, el Municipio inició la fase de levantamiento de estudios definitivos del túnel y de las nuevas estaciones.
La movilidad turística entra en el debate sobre la expansión
Desde la perspectiva turística, la ampliación del Metro puede modificar la dinámica de movilidad de visitantes nacionales e internacionales. La conexión más eficiente hacia el norte facilitaría el acceso a sectores comerciales y hoteleros cercanos a La Carolina, el parque Bicentenario y zonas empresariales de la capital, además de mejorar los desplazamientos hacia terminales terrestres y corredores que conectan con el Aeropuerto Internacional Mariscal Sucre.
La extensión también podría redistribuir el flujo de viajeros dentro de Quito, especialmente en temporadas de alta ocupación y durante eventos corporativos, culturales y gastronómicos. En una ciudad donde el tráfico continúa siendo uno de los principales retos para residentes y turistas, ampliar la cobertura del Metro aparece como una herramienta para reducir tiempos de traslado y hacer más competitivo el destino urbano frente a otras capitales de la región.
El proyecto se suma a la tendencia de varias ciudades sudamericanas que buscan modernizar sus sistemas de transporte masivo para responder al crecimiento del turismo urbano y de reuniones. En el caso de Quito, la expansión hacia el norte también abre posibilidades para nuevos desarrollos comerciales y hoteleros en sectores que todavía dependen principalmente del transporte terrestre convencional.
Desafíos financieros
En términos financieros, el escenario todavía presenta desafíos. La fase constructiva cuenta con un crédito inicial de US$ 80 millones otorgado por el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF). No obstante, el costo estimado de la extensión hasta La Ofelia oscila entre US$ 550 millones y US$ 600 millones.
El alcalde Pabel Muñoz explicó que el esquema de financiamiento requerirá aportes del Municipio, del Gobierno central y de organismos multilaterales. Además, señaló que existen conversaciones con entidades internacionales interesadas en participar en el proyecto, aunque todavía hace falta el aval soberano del Ejecutivo para concretar esos recursos.
El debate sobre la participación estatal se mantiene abierto. Muñoz recordó que el presidente Daniel Noboa había mencionado durante las fiestas de Quito de 2024 que colaboraría con la ampliación del Metro, aunque posteriormente no hubo avances concretos.
Sin embargo, durante el Informe a la Nación del pasado 24 de mayo, Noboa volvió a mencionar el proyecto y aseguró que la ampliación del Metro de Quito comenzará durante su administración. Posteriormente, la ministra de Gobierno, Nataly Morillo, indicó que el Ejecutivo contempla intervenir en un primer tramo y posteriormente en dos adicionales, aunque sin detallar cronogramas ni montos de inversión.



