De acuerdo con el Ministerio del Interior, durante 2025, las rutas hacia Norteamérica y la región andina captaron la mayor parte de los viajes de los ecuatorianos, sumando más de 1.3 millones de movimientos al exterior.
El flujo de viajes internacionales con fines vacacionales muestra una brecha considerable entre la salida de residentes hacia el extranjero y el retorno de connacionales al país. Los registros de la Cartera del Interior revelan que las salidas globales de ecuatorianos por motivos turísticos alcanzaron un total de 1.325.475 movimientos, una dinámica de alta movilidad que contrasta con el volumen de reingresos reportados en el mismo periodo.
América del Norte y la región andina concentran la preferencia de los viajeros locales. Estados Unidos encabeza la lista de destinos elegidos con 386.380 salidas, seguido por Perú con 280.851 y Colombia con 252.696 registros. Centroamérica y el Caribe también registran una actividad importante: Panamá y República Dominicana acumulan 71.833 y 58.576 movimientos turísticos, respectivamente, cifras que superan ligeramente el flujo hacia España, que se sitúa en los 50.489 viajes.
Concentración de rutas y comportamiento del retorno vacacional
En cuanto al retorno de los ciudadanos tras sus estancias vacacionales en el extranjero, las estadísticas muestran un comportamiento mucho más discreto. Apenas 19.666 ecuatorianos reingresaron al territorio nacional bajo el estatus de turismo. Quienes volvieron provenían principalmente de Estados Unidos, España y Argentina, mientras que los arribos desde Chile y Colombia mantuvieron una participación menor dentro del balance anual.
La gestión y el control de este universo de viajeros se concentran en puntos estratégicos del país. Las terminales aéreas de Quito y Guayaquil canalizan la mayor parte de los traslados hacia destinos transcontinentales, mientras que los pasos terrestres de Huaquillas y Rumichaca sostienen el tránsito continuo hacia las naciones vecinas.
Con respecto al perfil demográfico de este flujo migratorio, los datos detallados en los informes de flujos migratorios de Ecuador indican que la población de entre 18 y 35 años se sitúa entre los segmentos de mayor movilidad exterior, al acumular el 32.26% de los viajes totales (17.55% de mujeres y 14.71% de hombres). El grupo de 36 a 55 años mantiene una participación muy similar, con el 33.6% de los desplazamientos (17.48% de mujeres y 16.12% de hombres). Los adultos de 56 años o más representan el 21.43% del flujo general, mientras que los menores de edad, distribuidos entre las categorías de 0 a 12 años y de 13 a 17 años, registran las frecuencias de viaje más bajas de la estadística oficial.



