La expectativa por la visita del papa León XIV a Chiclayo ya empieza a mover fichas en la aviación regional. Perú y Ecuador avanzan en nuevas conexiones aéreas que buscan unir ciudades fuera de las capitales.
La próxima visita del papa León XIV a Chiclayo, prevista para noviembre de 2026, ya empieza a tener efectos en la conectividad aérea de la región. Mientras Perú avanza en los preparativos para recibir al pontífice en una ciudad con la que mantiene un vínculo especial por haber sido obispo de la diócesis local, las autoridades aeronáuticas de Perú y Ecuador cerraron un acuerdo de cielos abiertos que facilitará la apertura de nuevas rutas entre ambos países.
El convenio elimina restricciones operativas para las aerolíneas y busca ampliar la conectividad más allá de las capitales, incorporando aeropuertos regionales dentro de la red aérea binacional. En ese contexto, Chiclayo aparece como uno de los principales puntos de conexión del norte peruano.
Paola Marín, directora general de Aeronáutica Civil de Perú, explicó que el acuerdo permitirá incrementar frecuencias y rutas, además de facilitar el ingreso de más operadores al mercado.
“Necesitamos abrir los cielos para que ingresen más líneas aéreas, que haya más frecuencias, más rutas. Eso al final va a generar mayor competencia, en beneficio de los usuarios”, señaló la funcionaria.
Quito y Cuenca se conectarán con Chiclayo
Uno de los proyectos que avanza bajo el nuevo esquema es la apertura de una ruta entre Quito y Chiclayo. Según Marín, una aerolínea ya se encuentra en proceso de certificación para operar el trayecto.
A ello se suma el interés por conectar también a Cuenca con la ciudad peruana. La iniciativa permitiría enlazar el sur de Ecuador con el norte de Perú y, desde allí, acceder a otros destinos del país andino.
“Trabajamos con Cuenca. Que vengan todos nuestros amigos de Cuenca a Chiclayo y luego puedan conectarse al Cusco, que es otra ruta que empieza operaciones en el segundo semestre de este año”, indicó.
La funcionaria explicó que la estrategia busca atender la demanda de viajeros que residen fuera de las capitales y requieren más opciones de movilidad internacional sin depender de los principales centros urbanos.
El acuerdo también contempla el transporte aéreo de carga, un componente que Perú considera clave para potenciar el desarrollo logístico asociado a infraestructuras como los puertos de Chancay y Arequipa.
Chiclayo busca posicionarse como puerta de entrada al norte peruano
Ubicada en la región de Lambayeque, a pocos kilómetros de la costa del Pacífico, Chiclayo concentra cerca de 700.000 habitantes y se ha consolidado como uno de los principales centros comerciales y urbanos del norte de Perú.
Marín señaló que la ciudad cuenta actualmente con conexiones internacionales hacia Panamá y rutas nacionales e intrarregionales, lo que la convierte en un punto estratégico para el desarrollo de nuevas operaciones aéreas.
“Chiclayo es el hub del norte del país. Está ubicada estratégicamente. Hoy cuenta con vuelos internacionales hacia Panamá e intrarregionales hacia la selva. Esperemos que las rutas a Quito y Cuenca puedan estar listas para la visita del Papa”, comentó.
Con el objetivo de atraer nuevas aerolíneas, el gobierno peruano puso en marcha un programa de incentivos que incluye descuentos, promociones y simplificación de trámites administrativos para las compañías interesadas en abrir rutas. La apuesta es que el crecimiento de la oferta contribuya a generar tarifas más competitivas y una mayor conectividad entre ambos países de cara a 2026.



