La ciudad busca captar una mayor participación del mercado de peregrinos mediante la articulación de los templos patrimoniales del Centro Histórico con el santuario rural de El Quinche. La estrategia busca dinamizar la economía de las comunidades y posicionar a la capital en el mapa global del turismo de fe.
La oferta turística de Quito planifica su expansión hacia el segmento religioso con el propósito de posicionar sus edificaciones patrimoniales entre los principales destinos para el mercado de viajeros que conectan con este ámbito.
Su plan de promoción integra al Centro Histórico, reconocido por albergar 24 iglesias, conventos y monasterios que exhiben diversas corrientes arquitectónicas coloniales.
En este contexto, las autoridades coordinan acciones para incrementar el flujo de visitas hacia el santuario de El Quinche, el cual se posiciona como el mayor referente de la fe y la convocatoria local.
La Empresa Pública Metropolitana de Gestión de Destino Turístico (Quito Turismo) informó que buscan aprovechar este patrimonio material e inmaterial con el objetivo de generar un alcance de nivel mundial.
Para la entidad, la iniciativa se fundamenta con los ingresos que se pueden obtener con la llegada de peregrinos y la manera en que estas visitas influyen en los establecimientos locales.
“El turismo religioso representa una oportunidad para dinamizar las economías locales. La llegada de visitantes y peregrinos genera un impacto positivo en hoteles, restaurantes, servicios de transporte, comercio, artesanías y otros emprendimientos vinculados a la actividad turística”, puntualizó.
A nivel global, las estadísticas de la Red Mundial de Turismo Religioso (RMTR) señalan que alrededor de 400 millones de personas viajan anualmente por devoción, de las cuales aproximadamente 80 millones se movilizan por América Latina y el Caribe.
En este sentido, Quito Turismo indicó que el posicionamiento de El Quinche como un territorio de turismo religioso responde a una visión integral del municipio para descentralizar la actividad y promover el desarrollo logístico de las comunidades periféricas.
Para ejecución del proyecto, el municipio inició con la reparación de las letras ubicadas en el parque central de la capilla, mejorando la infraestructura y la imagen del espacio público.
“La urbe fortalece su posicionamiento como una región capaz de ofrecer experiencias diversas a sus visitantes. El incremento en el número de visitantes no residentes evidencia la importancia de seguir diversificando y fortaleciendo los segmentos turísticos que conforman la oferta de la ciudad”, mencionó la entidad turística local.
Actualmente la religión representa en el país una de las principales actividades económicas, posicionándolo en el séptimo puesto de las naciones más visitadas en Latinoamérica por este concepto.
El modelo de desarrollo implementado por la capital se alinea con la estrategia de la provincia de Pichincha para estructurar un corredor turístico interno, integrando los templos del Centro Histórico con los santuarios rurales de la zona para consolidar el nodo de conectividad religiosa de la región.



