Nariz del Diablo, uno de los atractivos ferroviarios más emblemáticos de Ecuador, volverá a operar en junio tras los trabajos realizados en la vía que conecta Alausí y Sibambe.
La ruta ferroviaria Alausí-Sibambe, conocida como Nariz del Diablo, volverá a recibir turistas a partir del 6 de junio, luego de los trabajos realizados para recuperar las condiciones operativas de la vía afectada por un aluvión.
La información fue anunciada por el Ministerio de Infraestructura y Transporte de Ecuador a través de su cuenta oficial en X, donde precisó que para la jornada de reapertura se programaron dos salidas, a las 11:00 a.m. y 2:00 p.m. Tras estos recorridos iniciales, la operación turística retomará su funcionamiento habitual.
Ubicada en la provincia de Chimborazo, la ruta es uno de los principales atractivos ferroviarios del país. Su recorrido entre Alausí y Sibambe atraviesa una compleja geografía andina que le ha dado reconocimiento internacional y la ha convertido en un punto de interés para viajeros nacionales y extranjeros.
La reanudación del servicio se produce después de las intervenciones ejecutadas en la infraestructura ferroviaria para reparar los daños ocasionados por un aluvión, situación que llevó a suspender temporalmente la operación turística.
El camino hacia la recuperación de Nariz del Diablo
La reapertura anunciada para junio de 2026 se suma al proceso de recuperación ferroviaria impulsado en los últimos años en Ecuador.
En agosto de 2025, el Gobierno ecuatoriano inauguró la rehabilitación del tramo Alausí-Sibambe, un proyecto desarrollado mediante un convenio entre el Ministerio de Infraestructura y Transporte y el Gobierno Autónomo Descentralizado de Alausí para recuperar este corredor turístico de 12 kilómetros.
La intervención contó con una inversión de US$ 685.000, destinada al mejoramiento de la infraestructura ferroviaria, el equipamiento de las estaciones de Alausí y Sibambe, el mantenimiento de locomotoras y la adecuación de espacios vinculados a la conservación y uso cultural del patrimonio ferroviario.
La recuperación de la ruta también buscó reactivar la actividad económica asociada al turismo en la zona, donde comerciantes, emprendedores y prestadores de servicios dependen en buena medida del flujo de visitantes que atrae el emblemático recorrido.
Además de las obras en Nariz del Diablo, el Ministerio de Infraestructura y Transporte avanzó en acuerdos para intervenir otros corredores ferroviarios de Chimborazo, entre ellos la ruta Riobamba-Urbina, como parte de una estrategia orientada a recuperar parte del patrimonio ferroviario ecuatoriano y ampliar la oferta turística de la región.



